Escándalo en Senegal: Gueye rompe el silencio y anuncia su adiós mientras siga Thiaw
El volante del Villarreal explotó tras la eliminación ante Bélgica y condicionó su regreso a la selección. El cambio en pleno 2-0 y la remontada belga desataron una crisis interna.
La remontada de Bélgica ante Senegal no solo dejó a los africanos afuera del Mundial 2026, sino que destapó una crisis interna que nadie esperaba ver en público. Pape Gueye, el mediocampista del Villarreal que fue titular en tres de los cuatro partidos del torneo, decidió no quedarse callado: a través de sus redes sociales, anunció que se tomará un descanso de la selección mientras siga Pape Thiaw al frente del cuerpo técnico. Un mensaje que llegó apenas horas después de la eliminación y que resonó fuerte entre los 1,2 millones de seguidores que tiene en Instagram.
"Volveré para decirles unas palabras con respecto a la eliminación... pero hoy anuncio que, mientras esté este cuerpo técnico, haré una pausa en la selección", escribió Gueye sin filtro. No es común ver estas declaraciones tan directas de un futbolista en actividad, menos aún cuando su equipo acaba de quedarse afuera de un Mundial. Pero lo que pasó en esos últimos minutos contra Bélgica fue para volverse loco: ganaban 2-0 con todo controlado y terminaron perdiendo 3-2 en el último minuto del alargue, tras un penal convertido por Youri Tielemans que selló una de las remontadas más dramáticas de la fase de grupos.
El cambio que lo cambió todo
El ojo de la tormenta pasó por el minuto 66, cuando Thiaw decidió sacar a Gueye del campo con el marcador 2-0 a favor. Senegal venía dominando con goles de Habib Diarra e Ismaila Sarr, y todo indicaba que la clasificación estaba encaminada. Pero la salida del volante del Villarreal coincidió con el inicio del derrumbe. Bélgica, que había reemplazado a Kevin De Bruyne y Jeremy Doku sin demasiado éxito aparente, encontró la reacción justo cuando menos se la esperaban: Romelu Lukaku descontó a cinco del final, Tielemans empató en tiempo regular y el mismo capitán belga liquidó el asunto desde los once metros en el minuto 120.
Thiaw intentó justificar el cambio con argumentos físicos: "Estaba cansado y tenía algunos problemas físicos durante el partido", declaró el técnico. Pero Gueye no compró esa versión. En su primera reacción, el futbolista había sido más cauto: "Estaba bien físicamente, después es el entrenador quien hace sus elecciones… lo respetamos". Esa frase, dicha en zona mixta, duró poco. Horas más tarde, con la bronca digirida a medias, soltó el anuncio que pone en jaque la continuidad del proyecto senegalés.
Bélgica y sus propios fantasmas
Ironías del fútbol: mientras Senegal se desmoronaba, Bélgica también transitaba su propio infierno. Durante la pausa de hidratación, con el marcador 2-0 en contra, las cámaras captaron un cruce violento entre Tielemans y Leandro Trossard. El capitán y el 10 se fueron a las manos —o estuvieron a punto— y debieron ser separados por Lukaku y Nicolas Raskin. La prensa europea venía hablando de cortocircuitos con Rudi García, el entrenador, al estilo de lo que pasó con Uruguay y Bielsa. Pero el fútbol tiene esos vuelcos: los mismos que casi se van a las piñas terminaron abrazados tras el gol del empate, con Trossard asistiendo a Tielemans en el 2-2.
La diferencia es que Bélgica ganó y eso tapa todo. Senegal perdió y ahora le explota todo por dentro. Gueye no fue el único en apuntar contra el cuerpo técnico, aunque sí el más explícito. Según trascendió, otros futbolistas también manifestaron su descontento en privado, pero el volante del Villarreal decidió hacerlo público. Su decisión condiciona el futuro de Thiaw, que llega a esta Copa del Mundo con apenas una victoria en cuatro partidos: el 5-0 ante Irak, justamente el único encuentro donde Gueye aportó dos goles desde el banco.
Lo que queda ahora es tierra arrasada. Senegal tendrá que mirar para adentro y decidir si apuesta por la continuidad del proyecto o si la crisis obliga a un cambio de rumbo. Mientras tanto, Gueye se planta firme: sin Thiaw, no hay regreso. Y en un fútbol donde las jerarquías suelen imponerse desde arriba, ver a un futbolista poner esas condiciones en público es un síntoma de que algo se rompió de verdad.



