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Pochettino explotó contra la prensa yanqui: "Que no nos feliciten es triste"

El DT argentino cruzó a los periodistas tras la derrota con Turquía pese a clasificar primeros. Entre el pragmatismo del europeo y la ansiedad del público local, quedó claro que Estados Unidos juega su Mundial con otra presión.

Pochettino explotó contra la prensa yanqui: "Que no nos feliciten es triste"
Redacción Paravalancha(26 de junio de 2026)3 min de lectura
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Mauricio Pochettino ya sabe lo que es bancarse la tribuna caliente en Europa, pero la conferencia de prensa tras la derrota 3-2 ante Turquía le dejó un sabor amargo que no esperaba. Estados Unidos había asegurado el primer puesto del Grupo D con un partido de anticipación, venía de golear 4-1 a Paraguay y de vencer 2-0 a Australia, pero bastó un traspié agónico ante un rival eliminado para que la prensa local le cayera con todo. Y el rosarino no se la dejó pasar.

"Que ustedes no nos feliciten porque ganamos el grupo es un poco triste", soltó Pochettino con cara de pocos amigos en la sala de prensa. La frase resumió un choque cultural que ya se venía cocinando desde que asumió el banquillo: el pragmatismo del técnico europeo frente a la ansiedad de un país que organiza el Mundial en casa y sueña con algo más que pasar de fase. Para Poch, clasificar primero con seis puntos y +4 de diferencia de gol era un logro. Para los periodistas norteamericanos, perder sobre la hora con un equipo que no tenía nada por jugar era inaceptable.

El entrenador se hizo cargo de la derrota pero dejó en claro su jerarquía de prioridades. "Terminamos siendo el número uno. Manejamos toda la presión y las expectativas bastante bien. Teníamos otras prioridades. Queríamos ganar, pero hay otras cosas que necesitábamos equilibrar. Y así fue como tomé las decisiones", explicó. La lectura entre líneas es clara: Pochettino dosificó, rotó pensando en octavos y no iba a pedir disculpas por un resultado que no cambió nada en la tabla. Estados Unidos enfrentará a Bosnia y Herzegovina en dieciseisavos, uno de los mejores terceros, y el técnico prefirió llegar con piernas frescas antes que con el ego inflado.

Pero lo más picante vino después, cuando Pochettino elevó la vara y les recordó a todos que acá no vinieron a hacer la plancha. "Estoy muy contento por los jugadores y por la gente porque hemos clasificado primeros y estamos en la siguiente ronda, pero hacer historia es ganar una Copa del Mundo, no ganar tres partidos. Es un poco mezquino, es pensar muy pequeño. ¿De qué sirve ganar tres partidos si el próximo lo perdés y no ganás el Mundial?", disparó. Ahí quedó claro el mensaje: si la prensa yanqui quería celebrar victorias en fase de grupos, se equivocó de entrenador.

El cruce puso en evidencia una tensión que viene desde que Pochettino asumió en 2025: Estados Unidos tiene plantel, infraestructura y la ventaja de jugar de local, pero le falta la cultura futbolera de convivir con la derrota sin que se pudra todo. En Argentina, en Inglaterra, en España, un técnico puede perder un partido intrascendente y zafar si el equipo clasificó bien. Acá, según trascendió, hasta las redes sociales explotaron contra el DT apenas pitó el final en el partido con Turquía.

Pochettino no es Bielsa ni Sampaoli: no va a quemar las naves por un amistoso disfrazado. Su carrera en Tottenham, PSG y Chelsea lo curtió en manejar egos, presiones y calendarios apretados. Sabe que en un Mundial no importa cómo llegás a octavos, sino qué hacés después. Y también sabe que si Estados Unidos da el batacazo, nadie va a recordar ese 3-2 con Turquía. Pero si se van temprano, le van a clavar ese traspié como la profecía autocumplida.

Por ahora, el rosarino tiene crédito: dos victorias contundentes, seis puntos, primer puesto y un equipo que no mostró fisuras en los partidos que importaban. Bosnia no es un rival menor —quedó tercero en un grupo con Suiza y Canadá— pero tampoco es una potencia. Si Estados Unidos pasa, el ruido de la conferencia quedará como anécdota. Si se cae, Pochettino ya sabe que la prensa yanqui no lo va a perdonar. Y él, claramente, tampoco a ellos.