Haaland contra Inglaterra: del salmón a las gomitas, el negocio del Androide que devora al Mundial
El goleador de Noruega llega a cuartos con siete tantos, 300 kilos de salmón en la valija y una gomita que se convirtió en negocio millonario. Enfrenta al país que lo vio nacer.
Erling Haaland no necesita demasiado para llamar la atención: le alcanza con correr al espacio, plantarse en el área y meter la pelota adentro. Pero en este Mundial 2026, el delantero noruego viene construyendo un fenómeno que va mucho más allá de los siete goles que ya metió en apenas cuatro partidos. Desde las gomitas de colores que atan su melena rubia hasta los 300 kilos de salmón que Noruega trasladó desde casa para alimentar a su delegación, el Androide llegó a cuartos de final convertido en un combo perfecto de rendimiento deportivo y marketing inteligente.
Este sábado, Noruega enfrentará a Inglaterra en Miami, y para Haaland será un partido con condimentos extra: se medirá contra el país que lo vio nacer hace 25 años, cuando su padre Alf-Inge vestía la camiseta de Leeds United. El delantero pudo haber jugado para Los Tres Leones, pero eligió la camiseta nórdica. "Viví en Inglaterra tres años y medio, y en Noruega mucho más tiempo, así que fue natural para mí", explicó alguna vez. Ahora, esa decisión lo pone del otro lado del mostrador en el duelo más importante de la historia futbolística noruega.
El negocio de la gomita que no para de crecer
En cada plano cerrado de Haaland aparece la misma postal: la melena rubia atada con una colita de color. Lo que empezó como una rutina de cancha terminó siendo negocio. Desde 2024, el delantero es accionista de Bon Dep, la empresa noruega dueña de Kknekki, la marca de gomitas que usa desde hace años. Según Hedda Engelhardt, directora de marketing de la firma, el vínculo nació de manera natural: Haaland ya las usaba por costumbre, porque le daban mejor sujeción que otras opciones.
El paso siguiente fue lanzar una edición limitada propia: ocho colitas con colores elegidos por el delantero, inspirados en momentos de su carrera y su vida personal. Cada una incluye una cuenta personalizada con su nombre. Según la compañía, la colección se agotó en apenas dos semanas. Ahora, con Noruega en cuartos y Haaland en modo demoledor —doblete a Brasil incluido—, la gomita dejó de ser un detalle perdido y se convirtió en parte inseparable de la imagen del nueve noruego.
Salmón, mariscos y la logística de la alimentación vikinga
Pero si hay algo que distingue a Noruega en este Mundial, además de los goles de Haaland, es la rigurosidad con la que planificó cada detalle. La delegación viajó a Estados Unidos con 580 kilos de alimentos: salmón, pescados, mariscos y quesos típicos. El plan original alcanzaba para la fase de grupos y, con suerte, un partido de eliminación directa. Nadie esperaba que el equipo llegara tan lejos. Las victorias ante Costa de Marfil y Brasil obligaron a reorganizar toda la logística y hacer un nuevo pedido desde casa.
Entre futbolistas, cuerpo técnico y dirigentes, los cocineros deben alimentar a unas 70 personas hasta cuatro veces por día. El desafío no es solo la cantidad, sino mantener la cadena de frío durante los constantes viajes entre ciudades. Ya disputaron partidos en cuatro sedes diferentes en menos de un mes. Según trascendió, los 300 kilos de salmón forman parte de una dieta cuidada al milímetro, en la que Haaland tiene un rol protagónico: desde 2024 es embajador del Consejo Noruego de Productos del Mar, alianza que renovó este año y se extenderá hasta el otoño de 2028.
"Los productos del mar han formado parte de mi crianza y de mi alimentación desde que era niño. El pescado y el marisco de Noruega, que son los mejores del mundo, siguen ocupando un lugar natural en mi vida", afirmó el delantero en un comunicado. No es pose: Haaland viene predicando hace años la importancia del pescado en su preparación física. "Tiene una buena composición de proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales que ayudan a mantener el cuerpo sano, en forma y a responder bien al entrenamiento", explicó.
El partido de la vida
Noruega nunca había llegado tan lejos en un torneo mayor. Estos son sus primeros cuartos de final en un Mundial o una Eurocopa, una cota que alcanzaron después del sorprendente triunfo ante Brasil. Haaland, máximo goleador del torneo con siete tantos, fue el autor de ambos goles ese día: primero de cabeza para abrir el partido, después con un zurdazo para el segundo, el golpe que terminó de encaminar el pase a cuartos.
Enfrente estará una Inglaterra que llega más justa físicamente, después de vivir una auténtica batalla contra México en octavos. Los británicos jugaron más de 40 minutos con diez hombres por la expulsión de Jarell Quansah, quien tampoco estará disponible en unas hipotéticas semifinales. Aun así, la vitola de favoritos recae sobre Los Tres Leones, que cuentan con Harry Kane —seis goles en el torneo— y Jude Bellingham como principales amenazas.
Pero Noruega tiene a Haaland en modo Androide, con Martin Odegaard manejando el timón desde el mediocampo y Alexander Sorloth como socio en ataque. Y tiene, además, esa mezcla de preparación meticulosa, generación dorada y hambre de historia que los trajo hasta acá. El sábado, en el calor infernal de Miami —se esperan 40 grados de sensación térmica—, sabremos si la gomita, el salmón y los goles del nueve de Leeds siguen escribiendo la historia más inesperada del Mundial.



